Octubre 2, 2007
Demorada actualidad
Por Nicolás Falcioni
En la mayoría de los mercados latinoamericanos el contenido móvil sigue siendo atemporal. Casi nadie “empuja” cosas de actualidad. Incluso limitándonos a lo básico, como las alertas vía SMS, son pocos los distribuidores que aprovechan el atractivo de inyectar actualidad a cualquier contenido. Copan la parada productos (de horóscopos a fotos de modelos) que flotan en el limbo de los siglos.
Esto, aún cuando para el resto de los medios (gráficos, TV, portales Web) los volúmenes de audiencia e interés por parte del público tienen estrecha relación con la lógica de cercanía (geográfica y temporal) entre el material y los acontecimientos. Sin importar si esos acontecimientos son “hechos” u otros productos de los medios (como un programa de TV).
El entretenimiento enlaza cada vez más con la sustancia formal del discurso periodístico.
Desde esta perspectiva, el caso del ambiente móvil es una rareza. Y las explicaciones más plausibles nacen de algunos productores y propietarios de contenido, que dentro de la compleja cadena de socios del negocio, son los más interesados en aprovechar un activo que al día siguiente perdió gran parte de su valor.
No pocas veces en este sector las dificultades para viabilizar un negocio tienen que ver con el modelo en sí mismo, por ejemplo, con los porcentajes de revenue pretendidos por las partes. Los dueños de los derechos suelen insistir en que las alternativas propuestas por las operadoras evidencian un escaso entendimiento de su negocio.
Pero este no es el caso. Acá el problema es posterior, aparece en el día a día del proceso de producción y distribución. Los dueños del contenido reclaman mayor agilidad a la hora de “montar” el material en la plataforma.
Según esta versión, los carriers estarían poco preparados para el proceso de actualización. O no tienen un verdadero sistema, o el que tienen es burocrático y demasiado manual.
Los que más sufren esta circunstancia son los que producen contenido audiovisual. Pero la complejidad se da también en otros formatos, como el MMS (Multimedia Messaging Service). “Nos cuesta que el video tarot semanal aparezca realmente esa semana” –dice Patricia Tomasini, de Mixplay. Así las cosas, le resulta difícil imaginar un producto diario.
Igualmente, no todas las operadoras están en la misma situación. Y los propios proveedores de contenido admiten que hay intentos sinceros de mejorar sus plataformas.
Tomasini cree que un cambio radical para segmento video se va a dar con los canales en vivo que las operadoras tienen planeado transmitir a través de las redes 3G. “Ahí es el dueño del contenido el que tiene acceso directo a una plataforma continua, y se tiene que preocupar de mantenerla viva”.
Nicolás Falcioni


















