Julio 2, 2008
Consecuencias sociales del GPS
¿Qué pasará cuando se popularice el uso del GPS? ¿Cuando esa tecnologÃa se integre a los teléfonos de gama media y baja como ya ocurrió con las cámaras de fotos? Para responder a esa pregunta, esta estrada de Navegante rescata dos reflexiones.
Toma la primera de la cadena de televisión ABC, que a su vez se pregunta si el GPS no atentará contra nuestro sentido de la orientación. “Asà como tener la agenda en el teléfono anuló nuestra capacidad de memorizar los números de los amigosâ€.
Un poco menos creÃble, pero no menos alarmante, es la idea de que la pérdida podrÃa tener también su vertiente social, porque con el GPS desaparecerÃan las preguntas a desconocidos que nos digan cómo llegar a un lugar. “¿Qué pasará cuando explorar no implique vagabundear por las calles sino por la base de datos de Google?â€.
La segunda pregunta llega de la revista New York. Cuando exista la posibilidad de revelar permanentemente nuestra posición a amigos y conocidos ¿llegará un momento en que no hacerlo abiertamente se considere mala educación? O peor: una falta de confianza.
Ya hay redes sociales que experimentan con la posibilidad de detectar amigos en la vecindad.
La pregunta es qué tan natural será decirle a los demás dónde estamos, en una especie de contracara de las fantasÃas panópticas. Ahora que la transparencia total dejó el plano de la ciencia ficción, entramos al terreno de la complicidad que supone la conciencia explicita de estar inaccesible.




