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Marzo 30, 2009

Mobile Healthcare

Por Nicolás Falcioni

Por Nicolás Falcioni

El mobile healthcare o m-Health -la utilización de las comunicaciones móviles para dar soporte a servicos de salud-, muestra una clara tendencia de crecimiento a nivel global. Son aplicaciones apoyadas por los operadores móviles, como parte de sus esfuerzos de “responsabilidad social”, pero también porque las ven como una forma de agregar valor a usuarios finales y a empresas.

Y al igual que con los servicios de mobile banking, la oportunidad es más interesante aún en los mercados en desarrollo como Latinoaméria, donde la atención sanitaria es escasa pero las tecnologías móviles tienden a ser ubicuas. Así, el m-Health puede ser la plataforma ideal para estudiar la propagación de enfermedades y el impacto de las políticas de prevención.

El hecho de estar conectados a una red y alimentar bases únicas de información produce un cambio radical en los dispositivos usados para monitorear síntomas de enfermedades. Las aplicaciones diagnóstico remoto, por ejemplo, tienen especial valor para pacientes que padecen males crónicos como diabetes, enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Informa Telecoms calcula que en el mundo hay unos 400 millones de personas en esa situación.

Como lo explica Yoorah Ju Ra, las aplicaciones de m-Health pueden dividirse entre las que 1) ofrecen a médicos y pacientes el acceso a registros de datos desde dispositivos móviles; las que 2) permiten localizar brotes de epidemias y casos de emergencia (basadas en GPS y otras tecnologías de localización); y 3) las que apuntan a resolver el análisis, el diagnóstico y la consulta en movilidad.

Los norteamericanos utilizan el concepto WBAN (de Wireless Body Area Network) o área corporal inalámbrica, para hacer referencia a dispositivos biométricos conectados vía Bluetooth o ZigBee (estándar diseñado para soluciones que requieren comunicaciones seguras con baja tasa de envío y bajo consumo).

Otra tecnología cuyo uso crece es RFID (Radio Frequency IDentification). El VeriChip es un dispositivo de radiofrecuencia del tamaño de un grano de arroz, que se implanta en el cuerpo humano y se usa para identificar dispositivos médicos (marcapasos, válvulas coronarias, articulaciones artificiales…) o para almacenar el historial médico del paciente.

La potencialidad de estos servicios no pasó desapercibida. IBM desarrollo su kit de m-Health, que usa un celular para recopilar datos de dispositivos que vigilan el ritmo cardiaco del paciente. El teléfono mantiene un registro de datos y envía informes a los médicos cada cierto tiempo. Intel lanzó una plataforma móvil para la asistencia sanitaria llamada Mobile Clinical Assistant (MCA), que permite al personal sanitario estar siempre conectado a una base de datos.

En julio de 2008 el Apple Store tenía unas 32 aplicaciones relacionadas con la salud (muchas de ellas gratuitas o con un costo menor a los 10 dólares). Un tercio eran sobre nutrición, dietas y control de peso. El resto tienen que ver con el PHR (Personal Health Record), como la plataforma MyLifeRecord, que permite tener archivados en el móvil datos relacionados con la salud (radiografías, electrocardiogramas, analíticas, etc.).

En el mundo Android la aplicación de m-Health tal vez más conocida es Moca (Remote Medical Diagnosis on Mobile Phones), que permite al personal sanitario rural tomar fotos del paciente y grabar sonidos para ser almacenados en la plataforma OpenMRS (Open Medical Record System) que ofrece el servicio.

La organización no gubernamental sudafricana Cell-Life creó un proyecto (junto al sistema sanitario público) para el cuidado de pacientes bajo tratamiento para el IVH. Los voluntarios tienen asignados entre 15 y 20 pacientes, a los que visitan en sus casas, para obtener y transmitir datos a partir de teléfonos móviles. A su vez, los datos se recogen en un sistema centralizado. Se usan para mejorar la atención individual y para construir una base de datos sobre la evolución de esa enfermedad en la zona.

Estos sistemas requieren dispositivos chicos, livianos y de bajo consumo, conectados a redes seguras (bajo el concepto de misión crítica). Deben poder tolerar fallas, adaptarse a los defectos de los sensores individuales y estar preparados para retransmitir paquetes perdidos. Su mayor fortaleza: la integración automática a una base de datos.


1 Comentario »

  1. [...] a cabo recientemente por Motorola. En un escenario de claro crecimiento para las aplicaciones de mobile healtcare, Los encuestados mencionaron beneficios clave tales como mayor precisión en el cumplimiento de [...]

    Pingback por Movilsur » Mobile Healthcare: salud, tecnología de la información y movilidad. — Abril 16, 2009 @ 2:34 pm

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