Febrero 23, 2010
Mobile Banking y nuevos segmentos en el mercado financiero
Por Rodolfo Lamadrid
En esta entrevista, Mario A. Hernández, Responsable Innovación Tecnológica y de Negocios del Grupo Financiero Banorte, explica cómo el banco implementó una plataforma de mobile banking para buscar nuevos segmentos de mercado.
“Con el mobile banking buscamos nuevos segmentos de mercado”
Cuando Banorte pensó en el canal móvil ¿fue para dar mejores servicios o para dar servicios nuevos a futuros clientes sin acceso a otros canales ? Me gustaría ahondar más en esto.
Como compañía teníamos más de 6800 celulares internos, por eso tenemos nuestra propia red celular, la gestionamos nosotros, trabajamos con Movistar. Como consecuencia de eso, de la movilidad, dijimos “si nos está yendo muy bien en las terminales punto de venta en celular, vamos a investigar el canal móvil’. Y vimos mil cosas, dos años estuvimos investigando.
Vamos a ese principio que eran los propios empleados, que tenían celulares con Movistar ¿que hacían ellos?
Lo primero que montamos fue una aplicación Web, más que nada para Blackberrys y para smartphones. Nada que ver con la plataforma Veritran que incorporamos después. Con ese acceso Web hacíamos movimientos: trasferencias, pagos de tarjetas de crédito y pagos de servicios. Pero aprendimos que de ahí a un teléfono común hay mucha diferencia. Limitado a los teléfonos inteligentes, el mundo móvil no es tan interesante. Al final de cuentas sólo era extender un home banking a un dispositivo que puedes navegar. Pero el desafíio era hacer que esto saltara a otro segmento del mercado.
¿Cómo fue la investigación inicial de estas soluciones?
Buscamos mucho en Internet, aunque Internet es como una gran leyenda. Aprendimos a diferenciar qué es lo bueno de lo malo. Eso fue lo primero. Lo segundo fue que teníamos contratado un servicio de información de la consultora Gartner, y con ellos hacíamos rebotes de ideas. Además, como la movilidad es fashion y somos el único banco de México que decide la adquisición de tecnologías, casi todos los proveedores caían en nuestras oficinas de Monterrey. Vimos americanos… los que te puedas imaginar, canadienses como 10, brasileños como 5, y sólo 2 argentinos 2, entre ellos Veritran. Empezamos a platicar con Veritran y encontramos dos cosas importantísimas: la primera, nunca me hablaron de una banca vía SMS.
¿Y ustedes no querían trabajar sobre SMS?
A mí me pasa que me escribe mi mujer un mensaje corto y me llega 2 o 3 horas después. Imagínate esa confiabilidad para mandar dinero no existe. Luego te platicaban, mi transacción la hago y acá con la aplicación y todo te cuesta 60 centavos, un mensaje corto en México cuesta entre 1 peso mejicano, y 1,50. Si es intrared, te puede llegar a costar 2,15. Estoy limitando el canal al costo. Primera conclusión: no pensaban en SMS. Dos: mi motor de terminales de punto de venta de post tiene una inteligencia muy similar al motor de Veritran. Al final de cuentas aquí reside parte de la inteligencia, y en el servidor otra parte. Así, mandas al Internet pedacitos muy chiquititos de datos. Eso me llamo mucho la atención.
¿Es decir, esta segunda era una razón más que nada tecnológica más que de modelo de negocio?
Si, y fijate cómo en Mexico se acaban los modelos de negocio, al existir un monopolio tan grande en la telefonía celular (Telcel). Puedes tener el mejor modelo armado, pero si la aplicación le es un costo muy grande al cliente final, ahí se queda y ahí se muere. Que es lo que nos pasó con la primera aplicación vía Web, si tú no tienes un contrato de datos, te fundes.
Por último ¿qué le dirías a un colega de un banco que está pensando en algo así, y va a un proveedor y le hace una propuesta de SIM card? ¿Cuáles son las complicaciones?
Yo te voy a hablar de un caso de México ¿por qué no SIM card? Por que lo lanzaron con el carrier más grande, y eso hace que tengas que depender tú de un tercero. Entonces imagínate si yo quiero meter una nueva transacción, me tengo que voltear con el carrier y decirle, ‘quiero meter una transacción de pago de servicios’. Le tengo que pedir permiso a alguien, entonces si de por sí, los desarrollos de los bancos no son tan expeditos como quisiéramos, luego métete en la cola del carrier que tiene una opción diferente. El carrier, y esa solución, la hacen a través de mensajes SMS.
Entonces ¿hubo razones de peso para no hacerlo?
Las tres cosas que me hicieron no meterme fueron: 1) el trasporte, la red de un tercero. 2) la parte de mensajes cortos y 3) no tener independencia de meterle más funcionalidad natural. ¿Yo que le sugeriría? Que analizara muy bien la propuesta del proveedor del SIM, y ver si tiene amarrados los links hacia los diferentes servicios. ¿A qué voy? A preguntar qué necesito yo hacer para poner mi aplicación en el SIM. En nuestro caso había que darles ciertos datos que por ley sólo el banco debe tener. Entonces ese fue también un inhibidor de la solución. Al final de cuentas, como banco, lo que tienes que buscar es independencia en tus desarrollos.
Vía PaymentMedia y EsteMundo.






