Diciembre 13, 2011
Los bancos tropiezan con los pagos móviles
Por admin
Para muchos, la idea del celular como tarjeta de crédito y débito no despertó el interés esperado. En Estados Unidos tanto consumidores como comerciantes se resisten a desechar el tradicional lector de tarjetas en el que hay que deslizar el plástico con la banda magnética.
La industria financiera tiene una relación de amor y odio con los aparatos nuevos. Los bancos gastaron miles de millones de dólares durante la última década para desplegar tecnología que se supone dará a los consumidores una nueva forma de pagar.
Sin embargo, aunque las empresas financieras gastan a manos llenas en su afán por alcanzar la próxima frontera, conocida como pagos móviles, los traspiés de tecnologías previas nos recuerdan lo difícil que puede ser cambiar los hábitos de consumo.
En septiembre, Google presentó teléfonos que tienen incorporado un chip NFC (near field communication) que permiten a los consumidores realizar pagos al acercar sus teléfonos a un aparato en la caja registradora. Visa y MasterCard respaldan la tecnología y comerciantes estadounidenses, como la cadena de almacenes de ropa American Eagle Outfitters y la tienda por departamentos Macy’s. están aceptando ese método de pago.
Los operadores de telefonía celular planean lanzar tecnología similar en EE.UU., para aprovechar la creciente cantidad de usuarios de teléfonos inteligentes. Este tipo de móviles representa ahora 40% de todos los teléfonos celulares en manos de adultos en EE.UU., según una encuesta de julio de Nielsen Holdings NV. Los bancos están promoviendo las “billeteras móviles” que facilitan ese tipo de pagos al darles a los clientes una forma de guardar información financiera, como datos de tarjetas de crédito, en sus teléfonos.
Pero hay dudas sobre si estos intentos de innovación financiera pueden cambiar los hábitos de consumo de la misma forma en que convencieron a la gente a deslizar una tarjeta en la caja registradora en lugar de pagar con efectivo o cheque. El triunfo del plástico se demoró 50 años e incluso hoy la mayoría de las transacciones de menos de US$10 aún se realizan con efectivo.
Nick Holland, analista de Yankee Group, estima que costará US$15.000 millones desplegar la tecnología que extenderá los pagos móviles. Gartner ubica los pagos móviles en una categoría que llama pico de expectativas infladas, y señaló que es probable que se desplace a zona de desilusión dentro del próximo año.
“Creemos que las empresas intentan persuadir a los consumidores para que usen una tecnología que realmente no necesitan en esta etapa y que aún no es lo suficientemente buena”, dice un informe de Gartner de julio. (más…)










